A veces...
17 Diciembre 2012
, Escrito por Dra.Corazon
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#Poemas de Amor
A veces, mi alma gime de tristeza y me hiere cual daga inclemente clavada en mi corazón, porque sueño con verte regresar a mi... A veces, sólo quiero dormir en tus brazos, como la noche en que ví la Luna Sonreír... A veces, sólo quiero devolver el tiempo a ese lugar, donde bailamos al son de nuestros corazones enamorados!... A veces, sólo quiero que estes aquí conmigo, que no me dejes caer, que me enseñes a volar, que me digas todo lo que yo pueda Creer... A veces, sólo quiero el complot perfecto del reloj y el espacio, para que tu y yo estemos de nuevo frente a frente, y poder decirte cuanto te quise, contarte que no he parado de recordarte, confesarte que no he dejado de extrañarte... A veces, sólo quiero abrazar mis sueños a los tuyos, e ir juntos a ese mundo donde podamos hacerlos Realidad... A veces, quisiera contarte que lo Perfecto de mi Vida es cuando estoy a tu lado... A veces, quiero correr hacia ti y detenerme justo en tus Labios, para besarte y besarte hasta recuperar todo el aliento que de mi corazón se ha ido, desde que tú no estás aquí... A veces, me duermo en esa fantasía de que Tu y Yo seguimos Juntos, y que nada ni nadie ha destruido nuestro amor... A veces, me confundo entre la Realidad y mis sueños, cuando pienso en tu Sonrisa!... A veces, y sólo a veces quisiera congelar el tiempo en ese mágico instante donde recostada en tu pecho, y frente al mar, tu corazon con latidos apresurados me dejo saber cuanto me amabas, tus ojos en los mios develaron mis secretos mejor guardados; ese instante en que te confesé que si el mundo se cababa no me importaría, si tú estabas conmigo!!... A veces, tan sólo quisiera que Tu y Yo seamos la Promesa de amor que no desfallece en el tiempo, sino que se reinventa en el adiós, y que seamos juntos lo que fuimos... A veces, pido a Dios en un suspiro que el Siempre sea sólo ese instante donde nos podamos Amar, en un mundo sin Religiones, sin conflictos, sin diferencias... Y es que a veces y sólo a veces, mi corazón insensato, siempre terco y enamorado, me recuerda que te ama con todas sus fuerzas, obviando las razones de por qué te fuiste, y por qué ya no estas aquí... A veces, me admito tan débil ante tu recuerdo, y olvido que tu Amor fue una Rosa que creció en mi corazón, y al final espinas fué lo que dejó...